El Pabellón de las Orquídeas

Lan-ting xu – 蘭亭集序

Entrada al Pabellón de las OrquídeasAl sur de la inmensa China, en la provincia de Zheijiang, muy cerca de la ciudad de Shaoxing, se encuentra un lugar sagrado para la caligrafía china: El Pabellón de las Orquídeas.

Tal como si se tratara de una especie de Meca para los calígrafos, desde los más remotos lugares del extremo oriente y del mundo, miles de calígrafos visitan este emblemático lugar en el cual, durante el mes de marzo, se celebra el Festival de la Caligrafía.

Es así como cada año, rememoran aquella tarde despejada de primavera, del año 353 de nuestra era, cuando Wang Xizhi, conocido como el “Sabio” de la caligrafía china, invitó a 41 de sus amigos calígrafos, intelectuales y eruditos, a celebrar juntos un  ritual de purificación, con la finalidad de alejar los malos espíritus y aliviar las dolencias.

...enormes bambúes...Cuando se visita el Pabellón de las Orquídeas, se entiende que el lugar no fue elegido por azar. Ante la mirada de lejanas montañas, protegido por bosques de inmensos bambúes, acompañado por arroyos de aguas cristalinas y pequeñas flores que bordean los senderos…. se respira el ambiente idílico para compartir y despertar la sensibilidad poética.

Tal como lo muestran innumerables pinturas y grabados antiguos; imagino al grupo de amigos, sentados junto al arroyo, dejando los vasos de vino flotar sobre el agua a la deriva, para recogerlos cuando se aproximaban y beber de ellos. Así, entre la música del viento, el arrullo de la corriente y los vapores del vino, cantaban poemas que luego plasmaban en caligrafías. Palabras escritas… encargadas de traspasar las innumerables dinastías y diluir el tiempo.

Y en el momento cumbre de tal festejo, Wang Xizhi improvisa y escribe el manuscrito que posteriormente será reconocido como la mejor caligrafía, en estilo semi-cursivo, de la historia. La intensidad de sus trazos, dentro de una diversidad nada ortodoxa, se aleja de todos los límites de estilo, logrando alcanzar esa vitalidad que la convierte en un documento perenne.

Este texto, que he leído, copiado, releído y continúo leyendo, todavía despierta en mi corazón una mezcla de emoción y nostalgia imposibles de describir.

Hace unos años, al regresar de una visita al pabellón de las Orquídeas, sentí la imperiosa necesidad de copiar el Prólogo, al tiempo que lo traducía palabra a palabra.

Así, durante varios meses, gracias a la inestimable guía de Hsiao-Lin Liu, calígrafa, maestra y afortunadamente vecina, cada semana nos reuníamos para escribir y traducir uno a uno, los 324 caracteres que se agrupan en las 28 líneas que completan el Prólogo. Mientras compartíamos un té, ante la atenta mirada de Hsiao-Lin, yo aprendía el significado de cada letra y el orden de los trazos, al tiempo que ella complementaba mi estudio con anécdotas, relacionadas con la historia de la caligrafía.

Ahora, con la ayuda de diversas traducciones y después de varios años de haber concluido la traducción de la última palabra, movida por una gran ola de atrevimiento y osadía, tengo la necesidad de compartir con aquellas personas que puedan sentir el mismo interés, esta traducción “informal” del Prólogo. Quiero dejar claro que no pretendo tomar el papel de una traductora del idioma chino. Simplemente, soy una apasionada estudiante de esta lengua y de su escritura, que tiene el gusto de cumplir uno de sus propósitos en este camino.

María Eugenia Manrique

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3 pensamientos en “El Pabellón de las Orquídeas

  1. Como me ha gustado recordar una des exposiciones dentro del marco de Europalia-China, que Bélgica organizó en el 2009. “El Pabellón de las orquidias” explicaba y analizaba la historia de la caligrafia china desde sus comienzos hasta las obras más modernes de los caligrafos actuales, a partir del famoso y bellisimo prologo de Wang Xizhi i de las delicias de aquel dia en que se reunió con sus amigos.
    http://www.europalia.be/archives/china/spip.php?article292
    Sali de alli totalmente impresionada. Hasta traté de copiar en mi catalogo un caracter escrito por un artista de los años 50 que me emocionó, entre otros muschos. Que fuerza y que pureza al mismo tiempo.
    Grácias Maria Eugenia por hacerme revivir aquel placer immenso.

  2. Gracias Maria Eugenia, un regalo tu blog!, he pasado un buen rato nutriendo mi alma.
    Desde mi barra de favoritos me seguiré inspirando mas a menudo, me sienta bien.
    Si das clases o hicieras alguna enseñanza te agradeceré recibir información.

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