AI WEIWEI – 艾未未

Ai weiwei retrato

El vacío como denuncia

Ai Weiwei es solo uno, de los mil millones trecientos y tantos mil habitantes del gigante asiático. Ai, como le llaman coloquialmente, no posee superpoderes, no es terrorista, no tiene a su mando un ejército con armas de destrucción masiva, sin embargo; parece ser una amenaza para el gigante.

Nació en Beijing hace 56 años, su biografía la podemos leer en los miles de resultados que se obtienen al buscar su nombre en Internet: Artista contemporáneo, disidente chino y activista social. Su obra engloba la escultura, instalación, arquitectura, fotografía, cine, curaduría…siempre dentro del marco de la crítica social, política y cultural.

Ai Qing, Selected Poems

 

Hijo de Ai Qing, uno de los poetas más conocidos del país, exiliado político enviado a las granjas de Manchuria a finales de la década de los cincuenta y que, posteriormente en 1980, recibiría la distinción honorífica otorgada por el Ministerio de Cultura de Francia: Commandeur des Arts et des Lettres.

 

 

Ai Weiwei tiene una sola y única arma: el ARTE con mayúsculas, porque es el arte que denuncia; que trasciende fronteras e idiomas y que gracias a las comunicaciones virtuales, nos llega directamente a casa.

A partir del estudio y la transformación de elementos simbólicos de la cultura china, en su trabajo; Ai desgaja arquetipos tradicionales para convertirlos en símbolos y crear obras que se funden en arte contemporáneo. Sin andarse por las ramas, su obra va directa a la denuncia, como si se tratara de un altavoz que lanza mensajes en imágenes. Imágenes plenas de un simbolismo que se mantiene en justo equilibrio con la estética visual.

Este año, Ai Weiwei ha sido invitado como jurado al Festival de Cine de Estocolmo que se celebra del 5 al 17 de noviembre y que causalmente, tiene como tema La Libertad.

El Universal Ai Weiwei

Un pasaporte retenido y una prohibición de salir del país, no son suficientes para ausentar a Ai Weiwei del evento, quien manifiesta: Lamento no poder asistir, por eso concebí y envié un objeto simbólico; una silla vacía. Una silla imposible de ser ocupada, ya que tiene un bastón curvado que firmemente atraviesa el asiento. Inspirada en el estilo de la dinastía Ming  (1368-1644), enviada desde Pekín, la silla de Ai fue ubicada en medio de las sillas de los otros miembros del jurado.

Ciertamente, la silla vacía de Ai Weiwei  no es la única en la historia. En el 2008, el Premio Sájarov para la Libertad de Conciencia fue otorgado a Hu Jia, joven disidente chino y activista por los Derechos Humanos. Retenido políticamente e imposibilitado a salir del país, durante la entrega de los premios, el testimonio de Hu Jia fue proyectado sobre una gran pantalla. Su asiento vacío, sería testigo silente de la ovación cerrada que recibió.

También quiero recordar cuando en la navidad del 2008, miles de ciudadanos y activistas colombianos dejaron sillas vacías en plazas y calles de sus ciudades para protestar en contra de los secuestros y las ejecuciones extrajudiciales, a través del vacío manifiesto.  Yo también dejo un puesto vacío en navidad por los secuestrados; fue la consigna de las sillas vacías en Colombia, para no olvidar a todas esas personas que luchan por el derecho a la libertad y a la vida.

La trascendencia primordial de la denuncia propuesta en la silla de Ai Weiwei, podría hacernos olvidar la importancia de la obra de arte en sí misma, por lo que me interesa especialmente resaltar dos aspectos simbólicos de ésta, que desde mi apreciación tienen gran relevancia:

Ai Wei wei silla vacía Festival de Cine de Estocolmo 2013

El estilo

De todos los estilos posibles de sillas chinas, Ai Weiwei elige el de la dinastía Ming, término que significa “brillante”. Época de gran crecimiento económico, considerada como la última de las dinastías auténticamente chinas (le siguió la dinastía Qing de origen manchú). Durante este extenso período de tiempo, socialmente destaca una sucesión de alzamientos campesinos, que sin temor a la fuerza de los ejércitos Ming, se sublevaban contra la corrupción y abusos de poder de sus gobernantes.

Con respecto al desarrollo de las artes, se podría resumir que fue un período de esplendor cultural. Dentro del gran refinamiento que alcanzaron las artes durante esta dinastía, particularmente me interesa la coincidencia de que la silla pertenezca al período en que vivió y creó el pintor Xu Wei, uno de los pocos artistas chinos declarado como loco. Autentico expresionista, que al igual que Ai Weiwei, reivindicaba la libertad en su obra.

El vacío

Según el pensamiento chino, el vacío no es, como podría suponerse, algo vago e inexistente, sino un elemento eminentemente dinámico y actuante. Constituye el lugar por excelencia donde se operan las transformaciones, donde lo lleno puede alcanzar la verdadera plenitud.

Francois Cheng

Términos como vacuidad, insubstancialidad o latencia, intentan definir aquello que sabemos que existe, pero que sólo encontramos su evidencia en su no existencia.

En esta obra, Ai Weiwei nos muestra la ausencia a través de una existencia física. El vacío en el objeto manifiesta una presencia insustancial. Infinito potencial latente que inherente a la vida, no siempre es notorio o evidente, pero que se puede percibir porque es la naturaleza misma de la existencia.

Lo que diferencia la silla vacía de Ai Weiwei, concebida por él para representar la privación de su libertad, es que en esta obra;

el artista no ha dejado un espacio vacío

el artista ha llenado su espacio con el vacío.

DE..TITULARES

En medio de todas esas noticias que nos revuelven el alma y nos dejan con un desagrado en el cuerpo, pareciera que en secciones como la de cultura y arte, podríamos encontrar el pequeño oasis de los diarios. Sin embargo, esto no siempre se corresponde. En lo que a mí respecta, hay titulares, que como densas arenas de frivolidad y desinformación, convierten en espejismo ese posible oasis informativo. Aunque luego, en la redacción de la noticia, la información se complete de manera más amable, creo que falta labor de investigación, para que los lectores interesados puedan aproximarse sin llenarse de arena la mirada.

Para dar un ejemplo, siempre relacionado con el arte oriental, en el que por estos tiempos me sumerjo, les dejo mi impresión sobre un par de titulares, relacionados entre sí, que se publicaron en importantes diarios, en diferentes años. Comenzaré comentando la más reciente y luego la anterior.

1º Titular – publicado el 25 de feb. 2012

“El pintor chino que  noqueó a Picasso”

Zhang Daqian

Particularmente me molesta que en el titular se refieran al artista como “El pintor chino”, en lugar de mencionar su nombre – como lo harían en el caso de un pintor occidental -.  Será que acaso resulta más atrayente para los posibles lectores, imaginar un ring de boxeo en el que un chino desconocido se cae a rudos puñetazos con el famoso boxeador Picasso y, para sorpresa de los apostadores, vence el menos esperado.

Del texto de la noticia, solamente quiero comentar el primer párrafo, y luego les copio el enlace por si la quieren leer, que bien vale la pena.

1º párrafo:

< Se le compara a veces con Jackson Pollock por las “pinturas salpicadas”, incluso influidas por el Expresionismo Abstracto americano de colores misteriosos y contornos ambiguos. Pero basta observar sus obras con atención. O mirar uno de sus retratos más reproducidos, donde se le ve como a un bello anciano de larga barba blanca, sosteniendo en la mano, mientras dibuja absorto, el pincel, instrumento esencial para la pintura y la caligrafía. Entonces se comprende que antes que expresionista Zhang Daqian (1899-1983) es un pintor tradicional chino, uno de los más sobresalientes y admirados en su país. >

En estas primeras líneas queda clara la poca información que existe en occidente sobre el arte y los artistas del extremo oriente. Creo que sería más acertado comparar el Action Painting de Jackson Pollock con la Tinta Salpicada y el Arte Expresionista Chino, que ya existía en el siglo XVI, que intentar convencernos de que este “artista chino” ha sido influenciado por el “Omnipresente y aparentemente original” Expresionismo Abstracto Americano.

Zhang DaqianMás adelante, en el mismo párrafo, nos advierte que si observamos con atención la imagen del pintor, a quien describe románticamente como: un bello anciano de larga barba….entonces comprenderemos porque no puede alcanzar el estatus occidental de expresionista.  Solo se trata de un pintor tradicional chino, aunque sea muy admirado en su país!

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/02/25/actualidad/1330177699_927123.html

2º Titular – publicado el 2 de mayo del 2010

“El Picasso chino”

Qi Baishi

En este titular que es anterior, en lugar de decir “artista chino” se escribe: < El Picasso chino >. Me pregunto: ¿Por qué utilizar el nombre de Picasso como anzuelo, en lugar de honrar a Qi Baishi con su nombre propio?

En la primera frase del encabezado, nos lo deja claro:

< Puede que no le suene. Murió hace medio siglo, pero su delicada obra está de absoluta actualidad. Qi Baishi ocupa hoy el tercer puesto en la lista de superventas del mercado artístico internacional, después del pintor malagueño y de Warhol. >

Es decir: como los nombres chinos no nos suenan o todos “suenan a chino”, pero el de Picasso se mueve hasta en cuatro ruedas, parece muy conveniente prestarle el nombre del famoso al chino que no suena, para que nos enteremos que puede ser interesante leer este artículo.

La noticia completa la pueden leer en el enlace más adelante. Yo solamente les copio y concluyo con un breve comentario que me inspira el 3º párrafo.

< Picasso confiesa entonces su admiración sin reservas por Qi Baishi, “el mejor pintor de Oriente”. Nadie puede igualar el arte de los chinos, sigue diciendo; su trabajo está por delante de todos: esos trazos, ese dibujo. Por eso nunca había ido a China, reflexionaba Picasso, para no tener que compararse con Qi Baishi. ¡No entendía qué andaban buscando en París los artistas chinos, qué arte querían aprender allí! >

Según diversas opiniones, este comentario de Picasso corresponde a mediados de los años 50. Desde entonces, han pasado ya unas cuantas décadas y sin embargo, en todas partes me canso de escuchar “China es el futuro”. Para mí y seguro que para muchos otros, hace ya muchos años que China es el presente.

http://elpais.com/diario/2010/05/02/eps/1272781612_850215.html